La finca
La finca de Cal Pla abarca todos los terrenos agrícolas que rodean La Masía, desde la autopista C-32 al norte, hasta la riera de Cunit al sur. Son unos terrenos que tradicionalmente habían sido destinados a la explotación agrícola, pero desde hace unos años se encuentran en desuso.
Fruto de su uso agrícola destacan los diferentes muros de piedra seca, que ordenan en bancales los diferentes campos de cultivo. Los diferentes muros van acompañados de franjas de vegetación mediterránea de montaña baja y algunos árboles de interés. Es el conjunto de todos esta elementos el que da la imagen característica del lugar.
Aparte de las zonas de cultivo, destacamos también las dos colinas existentes que delimitan las zonas más boscosas; estas colinas se conservarán y se respetarán integrándose dentro de la implantación.
Del mismo modo se conservan las rutas y caminos existentes que pasan por el entorno de la finca y el único camino que queda afectado se reconduce, manteniendo la continuidad de los caminos en el territorio.
La masía de Cal Pla se correspondería al Mas Llanussa, que está documentado desde el último tercio del siglo XVII, junto a una pieza de tierra contigua, que por su orografía de zona llana en un área de diferentes colinas, permitían que fuera un área de cultivo, documentada de finales del siglo XVI.
A mediados del siglo XIX la masía de Cal Pla habría pasado a funcionar como residencia señorial; sin embargo, la explotación y producción agraria se habría mantenido hasta el último momento de uso del edificio, a finales del siglo XX.
Actualmente, en los páramos, márgenes y el entorno de la masía Se encuentran ejemplares no cultivados de olivo y algarrobo. También se aprecia algún pie de viña que indicaría una presencia más o menos reciente y parcelas en las que a pesar del abandono, se aprecia cultivo de cereal de invierno no muy retrocedido.
En todo caso, observando la evolución de los cultivos, hace años que estos no tienen presencia en el ámbito, ya que: la viña fue arrancada en dos tandas, en 2006 y principalmente, en 2017; y los dos recintos de olivo, hace 12 y 6 años que han sido abandonados.